Festejaron antes de hacer el gol

26.01.2026

Por Andrés Madrazo, estudiante de FCEA

Acuerdo UE-Mercosur

El pasado 10 de enero la Unión Europea (en adelante, UE) dió luz verde al acuerdo de libre comercio con el Mercosur, resultando en la mayor zona de libre comercio del mundo. Este pacto llega en un contexto de una nueva crisis global del capitalismo, con guerras comerciales, reorganización de las alianzas globales, fragmentación de cadenas de valor y suministros, que conducen a ambas partes a diversificar sus socios estratégicos. Para la UE, históricamente, este acuerdo nunca fue prioritario. Debido a la caída de la «pax americana», del «orden internacional basado en reglas», del globalismo y del multilateralismo como pilares, y sumado a su creciente aislamiento a nivel internacional frente a potencias como Estados Unidos y Rusia, las partes aceleraron el ritmo y cerraron el tratado.

¿Qué implica para nuestro país este acuerdo?

El sector agroexportador parece ser —cuando no—, el máximo beneficiado, consiguiendo una reducción del 90% de sus aranceles, especialmente para la carne —bovina, ovina y porcina—, soja y arroz. El gobierno uruguayo tiene estimado que esto traerá un aumento de las exportaciones, en torno a un 4 % y un 1 % de crecimiento del PBI. De todas formas, estas estimaciones no tienen en cuenta que la UE puede eliminar la disminución de los aranceles si las exportaciones del Mercosur aumentan por encima de un 5%, lo que condicionará la economía uruguaya.

A pesar de las previsiones hechas por el gobierno, bien vistas por la oposición, es necesario advertir sobre las inminentes consecuencias negativas del acuerdo y remarcar la existencia de posibles repercusiones que hoy no están siendo consideradas.

Primero que nada, es fundamental subrayar que este acuerdo profundiza el modelo agroexportador del país y nos vuelve a posicionar como meros exportadores de materias primas y productos de escaso valor agregado. Este tratado de libre comercio, al igual que otros celebrados anteriormente, no incluye elementos esenciales para el desarrollo y la transformación del modelo económico, tales como la transferencia de tecnología, capital intelectual y capacitación de mano de obra.

Tampoco favorece el desarrollo de nuestra industria nacional, sino que puede perjudicarla debido a que muchos productos uruguayos que ingresan a Argentina, Brasil y Paraguay sin aranceles ahora van a tener que competir con los productos europeos.

A su vez, existe el riesgo de que bienes producidos por la industria uruguaya para el consumo interno tengan que competir dentro del país con productos europeos, lo que también puede afectar al crecimiento de nuestra industria y a los empleos, especialmente en el sector lácteo, químico y de autopartes —como se señaló desde el PIT-CNT—.

Saliendo de la parte comercial, es imprescindible denunciar la posible injerencia de la Unión Europea en nuestras legislación. Existe el riesgo de que se comprometa al país a realizar futuras liberalizaciones que afecten tanto a las empresas públicas como a la forma en la que se brindan y gestionan los servicios públicos, quedando expuestos a su posible privatización. Asimismo, se limita la capacidad regulatoria del Estado y se nos condiciona a realizar eventuales cambios en nuestra legislación para adaptarnos a las obligaciones que surjan del acuerdo.

Aún más grave es que no existen estudios de impacto que analicen qué efectos, riesgos o desafíos va a traer este acuerdo para el país, algo que fue reconocido por la actual subsecretaria del Ministerio de Relaciones Exteriores. ¿Cómo vamos a comprometernos a firmar un acuerdo del que desconocemos qué tanto nos puede perjudicar?

Para finalizar, es importante señalar que el empeoramiento de las condiciones de vida de los trabajadores europeos también seguirán profundizándose, especialmente entre los trabajadores rurales y los pequeños productores familiares. El campo se continuará despoblando, expulsando familias, destruyendo el mundo rural, dejando tierras abandonadas o en manos de fondos especulativos que se apropiarán de los recursos naturales. Quienes permanecerán en las zonas rurales, siguiendo la tendencia, serán personas mayores o teletrabajadores.

Los jóvenes, en cambio, continuarán migrando hacia grandes centros urbanos como Madrid, Barcelona, Londres o Múnich en busca de empleo y mejores salarios. Pero se enfrentarán con la cruda realidad de una inseguridad creciente provocada por un lumpenproletariado expulsado del sistema, como también con alquileres imposibles de pagar debido a que los hogares se convierten en objetos de especulación para rentistas, que los ofrecen a turistas a precios altísimos. La desigualdad social continuará creciendo sin detenerse, disminuyendo la calidad de vida. Este es ya el presente y será el futuro inmediato de una economía europea en caída libre que abandona cada vez más a los trabajadores rurales y a sus familias. Esto es el capitalismo, una salvaje jungla liberal con grandes ciudades con masificación poblacional que coexisten, al mismo tiempo, con pueblos que se vacían y en donde la gente envejece.

¿Te gustaría colaborar con Apuntando?

Somos un grupo de estudiantes que de manera bimensual llevamos adelante este proyecto. Se puede acceder al contenido de Apuntando de manera totalmente gratuita. Disponibilizamos, a través de nuestra página web, todos los artículos que publicamos, con el fin de contribuir a un movimiento estudiantil que discuta y polemice, que construya y se realice vastamente a través del arte, del cine, la literatura, la escritura y, por supuesto, la lucha.

Además, no solo nos quedamos detrás de una pantalla. Pretendemos que Apuntando se difunda por las calles, en las movilizaciones, en los centros de estudio, y llegue a la mayor cantidad de estudiantes. Por eso, cada dos meses realizamos el esfuerzo de publicar en papel nuestra revista, lo cual lleva asociado una serie de costos que decidimos asumir con el esfuerzo de cada compañero. El precio por el cual la ofrecemos es simbólico: muchas veces priorizamos la difusión de la revista en lugar de la rentabilidad; otras veces incluso la ofrecemos gratuitamente.

Es por todo esto, para llevar adelante este proyecto, que necesitamos de tu aporte. Para ello facilitamos una cuenta BROU a través de la cual podés colaborar con lo que esté a tu alcance. Cualquier aporte hace la diferencia. ¡Muchas gracias!

BROU - Caja de Ahorro N°110060282-00003 a nombre de Mauro Mattos
Para transferencia desde otros bancos: 11006028200003
Share
© 2025 Revista Apuntando. Frente Estudiantil Diana Maidanik.
Creado con Webnode Cookies
¡Crea tu página web gratis! Esta página web fue creada con Webnode. Crea tu propia web gratis hoy mismo! Comenzar